Tratamientos del insomnio

Tratamientos medicaciónEl uso de sustancias hipnóticas es lo más común en el tratamiento del insomnio, pero en primer lugar es necesario hacer una evaluación diagnostica que pueda hallar la causa y facilitar la resolución del problema. Lo que se observa en muchos casos, es que las personas que sufren de insomnio suelen tomar hipnóticos de forma intermitente (2 o 3 veces a la semana) para evitar el desarrollo de tolerancia y adicción a este tipo de sustancias. Sin embargo, se desaconseja este tipo de práctica. En el caso del insomnio crónico no se recomienda prolongar el tratamiento con hipnóticos por más de 8 semanas y, preferentemente, acompañarlo siempre con medidas no farmacológicas.

Hipnóticos benzodiazepínicos: Son los más eficaces ya que son agonistas no selectivos de los receptores GABA-A, teniendo una acción hipnótica, antiepiléptica y ansiolítica. Estos productos acortan el tiempo necesario para conciliar el sueño y aumentan la duración total del mismo. En el caso de insomnio primario, se utilizan fármacos de acción rápida y de vida media más corta. En los casos en los cuales hay problemas para mantener el sueño, resulta ser más eficaz un fármaco con una mayor vida media. Los hipnóticos benzodiazepínicos presentan importantes efectos secundarios, pudiendo provocar alteraciones cognitivas, somnolencia, dependencia y tolerancia. Además, la utilización de este tipo de fármacos puede provocar insomnio “de rebote” y síndrome de abstinencia tras dejar el tratamiento.

Hipnóticos no benzodiazepínicos: Estos fármacos fueron desarrollados con la intención de producir efectos comparables a las benzodiacepinas, pero reduciendo los efectos adversos que presentan este tipo de productos. La gran diferencia de las benzodiacepinas consiste en que solo tienen una acción hipnótica por lo que presentan menos efectos secundarios y no suelen provocar insomnio “de rebote”.  La utilización de este tipo de fármacos es más recomendable pero al igual que los demás somníferos, se deben usar a corto plazo.

Antidepresivos: Los antidepresivos son indicados para el tratamiento del insomnio asociado a depresión. Tienen la ventaja de presentar un menor riesgo de abuso y dependencia. Sin embargo, y a pesar de ser una buena opción para el tratamiento del insomnio crónico asociado a depresión, los antidepresivos suelen tener otro tipo de efectos adversos.

Antihistamínicos: Los antihistamínicos son utilizados en algunos casos leves de insomnio, aprovechando el efecto secundario hipnótico que presentan estos fármacos. Sin embargo, hay que tener cuidados especiales con el uso de estos productos, sobre todo  porque presentan otros efectos secundarios indeseables como somnolencia, problemas musculares y efectos anticolinérgicos. A modo de conclusión, podemos decir que los antihistamínicos no son indicados para el tratamiento del insomnio pero algunas veces pueden ayudar a aliviar los problemas de insomnio.

Melatonina: La melatonina es el producto más eficaz y seguro para reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño y corregir los problemas asociados al desfase horario (jet lag). La melatonina tiene la ventaja de no presentar efectos secundarios, lo que la convierte en la mejor opción para solucionar los problemas de insomnio. La melatonina también puede ser una excelente opción para aliviar los problemas de abstinencia de benzodiacepinas y problemas de trastornos del ciclo sueño-vigilia.